Los amigos que nadie te cuenta que debes tener

En especial si tendes a la ansiedad controladora

Mgtr. Gabriela Vergara

11/5/20252 min read

Cómo dejar de pelear contra la incertidumbre y empezar a reentrenar tu sistema nervioso

Si sos ansioso y controlador, probablemente vivís con una sensación constante de urgencia.
Todo parece importante, todo parece inmediato, todo parece riesgoso.

Pero hay algo que casi nadie te dice:

👉 La ansiedad suele ser una falsa urgencia.
👉 Una urgencia creada para escapar de algo interno.
👉 No de lo que pasa afuera, sino de lo que sentís adentro.

Y eso cambia todo.

Porque cuando entendés esto, aparece una herramienta concreta:
hacerte amigo de lo que tu mente quiere evitar.

Los enemigos clásicos del ansioso

La mente ansiosa suele rechazar:

  • La incertidumbre

  • El riesgo

  • Las preguntas sin respuesta

  • La lentitud

  • El desorden

  • El error

  • Las listas interminables de tareas

  • La desaprobación de otros

  • El no saber qué hacer

El problema no son esas cosas.
El problema es la intolerancia que generan.

Ahí nace el sobrepensamiento.

El hack: convertir enemigos en aliados

Una práctica simple, potente y entrenable:

Escribí estas frases en grande.
Pegalas donde las veas todos los días.
Usalas para cortar el circuito mental automático.

Soy amigo de la incertidumbre
Porque de ahí salen las grandes sorpresas.

Soy amigo de las cosas pendientes
Porque me enseñan que no todo requiere urgencia.

Soy amigo del riesgo
Porque ahí aparece el crecimiento.

Soy amigo de las preguntas sin respuesta
Porque las respuestas rápidas muchas veces son las menos acertadas.

Soy amigo de la lentitud
Porque me devuelve al presente.

Soy amigo del desorden
Porque del caos nacen nuevas posibilidades.

Soy amigo del error
Porque cada error afina mi criterio.

Soy amigo del no saber qué hacer
Porque a veces indica pausa, no acción.

Soy amigo de la desaprobación
Porque me obliga a pensar por cuenta propia.

Si todavía cuesta: trabajá la tolerancia

Podés empezar así:

  • Soy tolerante a la lentitud.

  • Soy tolerante a la incomodidad de no saber.

  • Soy tolerante al enojo ajeno.

  • Soy tolerante al riesgo.

  • Soy tolerante a lo no resuelto.

  • Soy tolerante a la crítica injusta.

  • Soy tolerante a fallar.

  • Soy tolerante a aprender despacio.

Esto no es pensamiento positivo.
Es reentrenamiento.

El punto que casi nadie explica: el cuerpo

Toda emoción se expresa como sensación corporal.

Siempre.

Presión en el pecho.
Nudo en la garganta.
Inquietud motora.
Tensión cervical.
Vacío en el estómago.

Muchas veces la mente ansiosa no huye de la situación.
Huýe de esa sensación.

Por eso aparecen conductas como:

  • Sobrepensar

  • Controlar todo

  • Anticipar escenarios

  • Buscar respuestas inmediatas

  • Evitar decisiones incómodas

El objetivo real es escapar del cuerpo.

Ahí entra el trabajo de recalibración neurofisiológica:
aprender a tolerar esas sensaciones sin reaccionar automáticamente.

(Este tema lo desarrollo aparte en el artículo sobre recalibración).